TÓMALO ANTES DE DORMIR

El magnesio es un mineral indispensable para el buen funcionamiento del organismo y participa en cientos de procesos relacionados con los músculos, el sistema nervioso, los huesos y la producción de energía. En los últimos años, se ha vuelto muy popular la recomendación de consumir magnesio antes de dormir, ya que muchas personas afirman que les ayuda a relajarse y a disfrutar de un descanso más reparador. Aunque no se trata de un medicamento para el insomnio, mantener niveles adecuados de este mineral puede favorecer el funcionamiento normal del sistema nervioso y muscular, especialmente cuando forma parte de una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable.

Una de las formas más agradables de incorporarlo es mediante una bebida caliente antes de acostarse. Una receta sencilla consiste en preparar una leche vegetal con magnesio. Para ello, calienta una taza de leche de almendras o de avena sin dejar que hierva. Agrega aproximadamente 200 mg de citrato de magnesio en polvo, media cucharadita de cúrcuma, una pizca de pimienta negra y, si lo deseas, una cucharadita de miel para endulzar. Remueve bien hasta integrar todos los ingredientes y consume la bebida entre 30 y 45 minutos antes de dormir. Esta combinación resulta reconfortante y puede formar parte de una rutina nocturna relajante.

Otra alternativa muy utilizada es el baño de pies con sales de magnesio. Disuelve media taza de escamas de cloruro de magnesio en un recipiente con agua tibia y sumerge los pies durante 15 o 20 minutos. Este momento de relajación puede ayudar a disminuir la tensión acumulada después de un día largo y convertirse en un hábito agradable antes de ir a la cama.

Si prefieres una opción ligera, puedes preparar un batido natural con un plátano maduro, 200 mililitros de agua de coco y una porción de glicinato de magnesio según la dosis indicada por el fabricante o por un profesional de la salud. Licúa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea y bébela aproximadamente una hora antes de acostarte. El plátano aporta potasio y pequeñas cantidades de magnesio, mientras que el agua de coco contribuye a la hidratación.

También puedes obtener magnesio de forma natural mediante una alimentación variada. Una ensalada de espinacas con aguacate, semillas de calabaza y almendras constituye una excelente opción para la cena. Otra receta sencilla consiste en preparar avena cocida con cacao puro, nueces y rodajas de plátano, una combinación rica en nutrientes que puede formar parte de una alimentación saludable.

Para utilizar el magnesio de forma adecuada, es importante respetar las cantidades recomendadas. En adultos, los suplementos suelen aportar entre 200 y 400 mg diarios, aunque la dosis ideal depende de las necesidades individuales. Es preferible comenzar con una cantidad menor para valorar la tolerancia, especialmente si nunca se ha consumido este tipo de suplemento.

El magnesio debe tomarse después de una cena ligera o con algún alimento para disminuir la posibilidad de molestias digestivas. Además, conviene evitar el exceso, ya que cantidades elevadas pueden provocar diarrea, náuseas o malestar estomacal. Las personas con enfermedad renal, problemas cardíacos o que utilizan antibióticos, diuréticos u otros medicamentos deben consultar previamente con su médico antes de iniciar cualquier suplemento.

Recuerda que el magnesio no sustituye una buena higiene del sueño. Mantener horarios regulares para dormir, limitar el uso de pantallas antes de acostarse, reducir el consumo de cafeína por la tarde y crear un ambiente tranquilo en la habitación son hábitos que, junto con una alimentación equilibrada, pueden contribuir a disfrutar de un descanso de mejor calidad y un mayor bienestar general.

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