AÑADE ESTO A TU CAFE
Después de los 60 años, pequeños cambios en la alimentación pueden convertirse en buenos hábitos para cuidar el bienestar cotidiano. No siempre es necesario comprar productos especiales o preparar recetas complicadas. Muchas veces, aprovechar mejor los alimentos que ya tenemos en casa puede ser una alternativa sencilla y agradable.
Uno de esos ingredientes es la canela, una especia aromática que durante generaciones ha formado parte de numerosas recetas. Su sabor cálido combina especialmente bien con el café, la avena, algunas frutas y diferentes preparaciones caseras.
Además de aportar aroma y sabor, la canela contiene compuestos vegetales con actividad antioxidante. Esto no significa que una taza de café con canela pueda prevenir o curar enfermedades, pero sí puede formar parte de una alimentación variada cuando se utiliza en cantidades moderadas.
¿Por qué combinar café y canela?
Una de las ventajas más prácticas de esta combinación es que permite conseguir una bebida con mucho sabor sin depender demasiado del azúcar. Para algunas personas, añadir una pequeña cantidad de canela al café puede hacer que la bebida resulte suficientemente aromática y agradable, facilitando la reducción gradual de los endulzantes.
Esto puede ser especialmente interesante cuando existe el hábito de tomar café con varias cucharaditas de azúcar.
La canela también se utiliza tradicionalmente después de las comidas y algunas personas sienten que les resulta agradable para la digestión. Sin embargo, no todas las molestias digestivas tienen la misma causa y una especia no debe utilizarse como tratamiento para problemas persistentes como reflujo intenso, dolor abdominal, gastritis u otras enfermedades.
También hay que recordar que el café contiene cafeína. Por eso, los posibles beneficios de añadir canela no deben confundirse con los efectos del propio café.
Receta 1: café clásico con canela
Ingredientes:
1 taza de café recién preparado
⅛ de cucharadita de canela en polvo
Un poco de leche o bebida vegetal, opcional
Endulzante, opcional y en poca cantidad
Preparación:
Prepara el café como lo haces normalmente. Añade una pequeña pizca de canela y mezcla bien. Si deseas un sabor más suave, puedes incorporar un poco de leche caliente o una bebida vegetal sin azúcar.
Indicaciones de uso:
Puedes tomarlo durante el desayuno. No es necesario aumentar la cantidad de canela para obtener más beneficios. Una pequeña cantidad es suficiente para aportar aroma y sabor.
Receta 2: café aromático con canela en rama
Esta opción resulta interesante para quienes no disfrutan de encontrar polvo de especias en el fondo de la taza.
Ingredientes:
1 taza de café caliente
1 pequeño trozo de canela en rama
Leche, opcional
Preparación:
Coloca la canela en rama dentro del café recién preparado durante aproximadamente 3 o 4 minutos. Después retírala y disfruta de la bebida.
Indicaciones:
Es una alternativa sencilla para conseguir un sabor más delicado. No es necesario dejar la rama durante mucho tiempo ni utilizar varios trozos.
Receta 3: café con canela y avena
Para convertir el café en parte de un desayuno más completo, puedes acompañarlo con alimentos nutritivos.
Ingredientes:
1 taza de café
⅛ de cucharadita de canela
½ taza de avena cocida
½ banana en rodajas
1 cucharada de nueces o semillas
Leche o bebida vegetal sin azúcar, opcional
Preparación:
Prepara la avena y añade la banana y las nueces o semillas. Prepara aparte el café y agrega la canela.
Indicaciones:
Esta combinación puede ser una opción para el desayuno porque aporta carbohidratos, fibra, grasas saludables y otros nutrientes. La cantidad debe adaptarse al apetito y a las necesidades individuales.
Receta 4: café con canela y cacao
Si te gusta el sabor del chocolate, puedes preparar una versión diferente sin convertirla en una bebida demasiado azucarada.
Ingredientes:
1 taza de café
⅛ de cucharadita de canela
½ cucharadita de cacao puro sin azúcar
Un poco de leche, opcional
Preparación:
Mezcla la canela y el cacao con el café caliente hasta que no queden grumos. Puedes agregar un poco de leche para conseguir una textura más suave.
Indicaciones:
Utiliza cacao sin azúcar y evita convertir la bebida en un chocolate demasiado endulzado. Es una alternativa ocasional para variar el café de la mañana.
¿Cuánta canela es conveniente utilizar?
Más no significa mejor. Para una bebida cotidiana, una pequeña cantidad es suficiente. La canela contiene compuestos llamados cumarinas, especialmente en variedades como la canela cassia. Consumir cantidades elevadas de forma habitual puede ser problemático para algunas personas, particularmente en relación con el hígado.
Por eso, no es recomendable añadir cucharadas de canela al café ni utilizar preparados muy concentrados buscando efectos medicinales.
Cuando sea posible, también puedes elegir canela de Ceilán, que contiene cantidades mucho menores de cumarina que la cassia.
¿Y qué ocurre con el café después de los 60?
La tolerancia a la cafeína puede cambiar con la edad. Algunas personas pueden tomar café sin inconvenientes, mientras que otras experimentan nerviosismo, palpitaciones, acidez, temblores o dificultades para dormir.
Si notas que el café afecta tu descanso, prueba reducir la cantidad o tomarlo más temprano. También conviene tener cuidado si tienes reflujo o sensibilidad a la cafeína.
La clave no está en convertir el café con canela en un supuesto remedio, sino en disfrutarlo dentro de una alimentación equilibrada.
Precauciones importantes
Las personas que tienen enfermedades hepáticas, problemas de coagulación, diabetes o que utilizan medicamentos de forma habitual deberían consultar con un profesional de la salud antes de consumir grandes cantidades de canela o utilizar suplementos concentrados.
En el caso de la diabetes, tampoco debe suponerse que añadir canela al café permite sustituir medicamentos, modificar tratamientos o controlar por sí sola la glucosa.
Y si el café produce acidez, dolor de estómago o palpitaciones, la canela no necesariamente solucionará el problema.
Un pequeño hábito puede ser suficiente
Después de los 60, cuidar la alimentación no significa buscar ingredientes milagrosos. Significa construir hábitos que puedan mantenerse durante mucho tiempo: comer variado, incluir proteínas, frutas y verduras, elegir cereales integrales cuando sean adecuados, mantenerse activo, dormir bien y acudir a los controles médicos correspondientes.
El café con una pizca de canela puede ser simplemente una manera agradable de disfrutar una bebida con menos azúcar y más aroma. No rejuvenece, no cura enfermedades y no sustituye ningún tratamiento, pero puede formar parte de una rutina saludable cuando se consume con moderación y teniendo en cuenta la tolerancia de cada persona.