¿Tienes más de 60? Conoce 3 tés que pueden complementar una rutina para cuidar tus músculos y caminar con fuerza

Cumplir años forma parte de la vida y trae consigo muchos cambios. Después de los 60, algunas personas comienzan a notar que ya no tienen la misma fuerza de antes, se cansan con mayor facilidad o sienten que determinadas actividades cotidianas requieren más esfuerzo. Estos cambios pueden estar relacionados, entre otras cosas, con la pérdida progresiva de masa muscular que puede ocurrir con el envejecimiento.

Cuidar los músculos en esta etapa no solamente tiene que ver con la apariencia física. Tener una musculatura fuerte ayuda a realizar actividades como caminar, levantarse de una silla, subir escaleras, cargar objetos y mantener una buena estabilidad corporal.

En medio de esta preocupación han ganado popularidad diferentes infusiones que supuestamente ayudan a “recuperar los músculos”. Sin embargo, es importante poner cada cosa en su lugar. Una infusión por sí sola no puede reconstruir el tejido muscular perdido ni sustituir las proteínas, el ejercicio o el descanso.

Aun así, algunas bebidas naturales pueden formar parte de una alimentación equilibrada y ser una alternativa agradable para mantenerse hidratado.

1. Infusión de jengibre

El jengibre es una raíz aromática utilizada tradicionalmente en diferentes culturas. Contiene compuestos como los gingeroles y shogaoles, que han sido estudiados por sus propiedades antioxidantes y por su relación con determinados procesos inflamatorios.

Esto no significa que beber té de jengibre haga crecer nuevamente los músculos. Su utilidad está principalmente en que puede formar parte de una alimentación variada y aportar sabor sin necesidad de añadir grandes cantidades de azúcar.

Receta de jengibre, limón y canela

Ingredientes:

2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco
1 taza de agua
Un pequeño trozo de canela
Unas gotas de limón

Preparación:

Calienta el agua y agrega el jengibre y la canela. Déjalos reposar durante aproximadamente 5 a 10 minutos. Cuela y, cuando la bebida esté tibia, agrega unas gotas de limón.

Indicaciones de uso: puede tomarse una taza ocasionalmente o formar parte de la rutina de hidratación. No es necesario preparar una infusión demasiado concentrada. Las personas que presentan acidez o molestias digestivas deben observar cómo les sienta.

2. Té verde

El té verde contiene catequinas y otros compuestos vegetales con actividad antioxidante. También contiene cafeína, por lo que no todas las personas lo toleran de la misma manera.

Puede ser una bebida interesante para acompañar el desayuno o una merienda, especialmente para quienes disfrutan de su sabor y no tienen problemas con la cafeína.

Sin embargo, tampoco debe confundirse con un suplemento para desarrollar músculos. Para conservar la masa muscular, el organismo necesita principalmente suficientes proteínas, energía y estímulo físico.

Receta de té verde con hierbabuena

Ingredientes:

1 taza de agua caliente
1 bolsita de té verde o la cantidad indicada del producto
3 o 4 hojas de hierbabuena
Una rodaja de limón, opcional

Preparación:

Coloca el té verde y la hierbabuena en el agua caliente. Déjalo reposar unos minutos y retira las hojas o la bolsita antes de beberlo.

Indicaciones de uso: es preferible evitar tomarlo muy tarde si la cafeína afecta el sueño. Quienes son sensibles a la cafeína, tienen ciertas condiciones cardíacas o toman medicamentos deben consultar con un profesional de salud si tienen dudas sobre su consumo habitual.

3. Infusión de hierbabuena

La hierbabuena es una opción sencilla para quienes quieren beber más líquidos durante el día. Su aroma refrescante permite preparar una bebida agradable sin necesidad de recurrir constantemente a refrescos o jugos con azúcar añadida.

La hidratación es importante para el funcionamiento normal del organismo y también para realizar actividad física de manera adecuada. Sin embargo, la hierbabuena no proporciona por sí misma la proteína necesaria para mantener los músculos.

Receta de hierbabuena con pepino

Ingredientes:

6 a 8 hojas de hierbabuena bien lavadas
3 rodajas finas de pepino
1 taza de agua caliente

Preparación:

Coloca las hojas y el pepino en el agua caliente y deja reposar durante unos 5 minutos. Cuela y deja enfriar si prefieres tomarla como bebida refrescante.

Indicaciones de uso: puede consumirse como una alternativa sin azúcar para acompañar las comidas o durante el día. No hace falta preparar grandes cantidades ni concentrar demasiado la infusión.

Lo que realmente necesitan los músculos después de los 60

Aunque estas bebidas pueden complementar una rutina saludable, hay algo mucho más importante que cualquier infusión: proporcionar al cuerpo los nutrientes que necesita.

Las proteínas son fundamentales para mantener y reparar los tejidos. Dependiendo de las necesidades individuales, pueden obtenerse de alimentos como huevos, pescado, pollo, carnes magras, leche, yogur, queso, habichuelas, lentejas y otras legumbres.

También es importante consumir suficientes alimentos que proporcionen energía. Comer muy poco durante períodos prolongados puede dificultar el mantenimiento de la masa muscular.

El ejercicio de fortalecimiento también merece especial atención. Las caminatas son excelentes para mantenerse activo, pero los músculos necesitan además estímulos de resistencia. Ejercicios adaptados, como levantarse y sentarse de una silla, utilizar bandas elásticas o realizar movimientos con el propio peso corporal, pueden formar parte de una rutina cuando son apropiados para la persona.

Lo ideal es comenzar de acuerdo con la capacidad individual y aumentar progresivamente. Si existe alguna enfermedad, dolor importante, problemas de equilibrio o una pérdida considerable de fuerza, conviene recibir orientación profesional antes de iniciar una rutina.

Una taza puede acompañar, pero no hacer todo el trabajo

El jengibre, el té verde y la hierbabuena pueden ser bebidas agradables para incluir en la alimentación después de los 60. Pueden aportar compuestos vegetales, sabor e hidratación, pero no deben presentarse como productos capaces de reconstruir músculos por sí solos.

La verdadera protección de la masa muscular depende de un conjunto de hábitos: suficiente alimentación, proteínas adecuadas, actividad física, hidratación y descanso.

Y hay una señal que no conviene ignorar: si una persona comienza a perder fuerza rápidamente, tiene dificultades nuevas para caminar, se cae con frecuencia o nota que ya no puede realizar actividades que antes hacía con facilidad, no debería intentar solucionarlo únicamente con infusiones. Una evaluación profesional puede ayudar a encontrar la causa.

Cuidar los músculos después de los 60 no requiere fórmulas milagrosas. Muchas veces, los mejores resultados vienen de pequeñas acciones repetidas todos los días: comer bien, mantenerse activo, dormir adecuadamente y elegir bebidas saludables que hagan más agradable la rutina.

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