NOTARAS EL CAMBIO

La remolacha es uno de esos alimentos que difícilmente pasan desapercibidos. Su intenso color rojo o morado, su sabor ligeramente dulce y su textura particular la convierten en un ingrediente muy especial para la cocina. Puede utilizarse cocida, asada, rallada, en ensaladas, sopas o bebidas, ofreciendo diferentes posibilidades para quienes desean aumentar el consumo de vegetales.

Pero su llamativo color no es lo único interesante. La remolacha contiene fibra, folato, potasio y diferentes compuestos vegetales, entre ellos las betalainas, responsables de buena parte de su coloración característica. También contiene nitratos naturales, sustancias que han despertado interés por su relación con la producción de óxido nítrico en el organismo.

El óxido nítrico participa en procesos relacionados con la función de los vasos sanguíneos. Por esta razón, la remolacha ha sido estudiada especialmente en relación con la presión arterial y el rendimiento físico. Sin embargo, esto no significa que beber jugo de remolacha vaya a solucionar un problema de circulación ni que pueda sustituir un tratamiento médico.

Su verdadero valor está en incorporarla como parte de una alimentación variada.

Remolacha y circulación

Los nitratos naturales presentes en la remolacha pueden convertirse en óxido nítrico mediante diferentes procesos del organismo. Este compuesto participa en la regulación del tono de los vasos sanguíneos.

Algunos estudios han observado efectos favorables sobre determinados parámetros cardiovasculares después del consumo de remolacha o de preparados ricos en nitratos. Sin embargo, los resultados pueden variar según la persona, la cantidad consumida y la preparación utilizada.

Por eso, si una persona tiene hipertensión, presión arterial baja o utiliza medicamentos para controlar la presión, no debería modificar su tratamiento ni comenzar a consumir grandes cantidades de jugo de remolacha sin consultar previamente con un profesional de salud.

Una opción para acompañar la actividad física

La remolacha también ha llamado la atención de personas que practican ejercicio. Los nitratos presentes naturalmente en este vegetal pueden favorecer la eficiencia del ejercicio en determinadas circunstancias, especialmente en algunas actividades de resistencia.

Pero la remolacha no es una bebida energética milagrosa.

Para mantener un buen rendimiento físico también son importantes los carbohidratos, las proteínas, la hidratación, el descanso y un programa de actividad adecuado.

Batido de remolacha, manzana y jengibre

Una combinación sencilla para el desayuno o una merienda.

Ingredientes:

1 remolacha pequeña.
½ manzana.
Un pequeño trozo de jengibre fresco.
Jugo de ½ limón.
1 vaso de agua.
Hielo, opcional.

Preparación:

Lava muy bien los ingredientes. Pela la remolacha si lo deseas y córtala en trozos pequeños. Coloca todo en la licuadora y procesa hasta conseguir una mezcla uniforme.

Indicaciones:

Puedes consumir un vaso como parte de una comida o merienda. Si toleras bien la textura, no es necesario colarlo, ya que conservarás más fibra. No hace falta tomarlo en ayunas ni consumir grandes cantidades para obtener sus nutrientes.

Batido de remolacha, pepino y hierbabuena

Ingredientes:

½ remolacha pequeña.
½ pepino.
Jugo de ½ limón.
1 vaso de agua.
Unas hojas de hierbabuena.
Hielo.

Preparación:

Lava todos los ingredientes, córtalos y colócalos en la licuadora. Añade el agua, el limón y la hierbabuena. Licúa hasta obtener una bebida homogénea.

Indicaciones:

Es una opción refrescante para acompañar una comida. Si no estás acostumbrado a consumir mucha fibra, comienza con una cantidad pequeña para comprobar cómo responde tu digestión.

Ensalada de remolacha y aguacate

No todo tiene que convertirse en jugo. Consumir la remolacha entera permite aprovechar su fibra.

Ingredientes:

1 remolacha cocida.
½ aguacate.
1 tomate.
Pepino.
Un poco de cebolla.
Jugo de limón.
1 cucharadita de aceite de oliva.

Preparación:

Corta la remolacha, el tomate, el pepino y el aguacate. Mezcla cuidadosamente y añade limón y aceite de oliva.

Indicaciones:

Puedes acompañarla con huevo, pescado, pollo, habichuelas o garbanzos para obtener una comida más completa.

Crema de remolacha y zanahoria

Ingredientes:

1 remolacha pequeña cocida.
1 zanahoria.
½ cebolla.
1 diente de ajo.
2 tazas de agua o caldo bajo en sodio.
Pimienta y hierbas aromáticas.

Preparación:

Cocina la zanahoria, la cebolla, el ajo y la remolacha hasta que estén tiernos. Coloca los ingredientes en la licuadora con parte del líquido y procesa hasta obtener una crema suave.

Indicaciones:

Sirve caliente y acompáñala con una fuente de proteína para convertirla en una comida más completa.

¿La remolacha desintoxica el organismo?

Esta es otra afirmación que conviene aclarar. La remolacha aporta nutrientes y compuestos vegetales interesantes, pero no existe evidencia para afirmar que un jugo de remolacha “limpie las toxinas” acumuladas en el cuerpo.

El organismo cuenta con órganos como el hígado y los riñones que participan en el procesamiento y eliminación de sustancias de desecho. Por eso, en lugar de buscar una bebida detox, es mucho más útil mantener una alimentación equilibrada y una hidratación adecuada.

Precauciones importantes

Aunque la remolacha puede formar parte de una alimentación saludable, algunas personas necesitan tener mayor precaución con su consumo.

Quienes tienen determinadas enfermedades renales, antecedentes de cálculos renales o restricciones de potasio deben consultar con un profesional antes de aumentar considerablemente su consumo.

También puede aparecer un fenómeno llamado beeturia, en el que la orina adquiere una tonalidad rosada o rojiza después de comer remolacha. Las heces también pueden presentar temporalmente una coloración diferente. Generalmente se trata de un efecto relacionado con los pigmentos del alimento.

Si utilizas medicamentos para controlar la presión arterial o tienes la presión habitualmente baja, conviene consultar antes de convertir grandes cantidades de jugo de remolacha en una costumbre diaria.

La remolacha no necesita prometer resultados extraordinarios para ser un alimento valioso. Su color, sabor y composición nutricional ya son razones suficientes para incorporarla a la mesa.

Puedes disfrutarla en ensaladas, sopas, batidos o simplemente cocida. Alternarla con zanahoria, tomate, calabaza, pepino, espinaca y otros vegetales permite conseguir una alimentación mucho más variada.

El verdadero beneficio no está en tomar remolacha durante 30 días esperando un cambio milagroso, sino en convertir los buenos alimentos en parte habitual de nuestra alimentación. La salud se construye con constancia: buena comida, movimiento, descanso, hidratación y atención médica cuando sea necesaria. La remolacha puede ser una pequeña pero deliciosa parte de ese camino.

Go up