El poder del ajo, orégano y canela.
El ajo, el orégano y la canela son ingredientes habituales en muchas cocinas, pero además de aportar sabor y aroma, contienen compuestos vegetales que han despertado interés científico. Aunque ninguno debe considerarse un medicamento ni una cura milagrosa, incorporarlos en cantidades culinarias puede ser una manera sencilla de enriquecer una alimentación variada.
El ajo contiene alicina y otros compuestos azufrados que se forman principalmente cuando el diente se corta o se tritura. Su consumo habitual, dentro de una dieta equilibrada, se ha relacionado con pequeños beneficios sobre algunos factores cardiovasculares, como la presión arterial. También aporta sustancias antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo.
El orégano, por su parte, contiene compuestos fenólicos como carvacrol y timol. Estos componentes han demostrado actividad antioxidante y antimicrobiana principalmente en estudios de laboratorio. En la cocina puede utilizarse para condimentar carnes, pescados, vegetales, sopas y legumbres, permitiendo reducir la necesidad de añadir grandes cantidades de sal.
La canela también destaca por sus compuestos antioxidantes. Algunas investigaciones han estudiado su posible relación con el control de la glucosa, aunque los resultados no permiten utilizarla como sustituto de medicamentos para la diabetes. Para un consumo frecuente, puede preferirse la canela de Ceilán, que contiene mucha menos cumarina que la canela Cassia.
Infusión suave de las tres especias
Ingredientes:
1 diente pequeño de ajo triturado
½ cucharadita de orégano seco
1 trozo pequeño de canela de Ceilán
250 ml de agua caliente
Unas gotas de limón, opcional
Preparación: Calienta el agua, añade las especias y deja reposar entre 5 y 10 minutos. Cuela antes de beber. No es necesario añadir azúcar ni miel.
Aderezo casero
Mezcla 3 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharadita de orégano, medio diente de ajo muy finamente picado y una pizca de canela. Utilízalo para ensaladas, verduras o carnes cocinadas. Si preparas una mezcla con ajo fresco, mantenla refrigerada y úsala rápidamente; no conviene conservar aceites caseros con ajo a temperatura ambiente por el riesgo de crecimiento de bacterias peligrosas.
Recomendaciones de seguridad
Estas especias son generalmente seguras en cantidades utilizadas para cocinar. Sin embargo, el ajo puede provocar acidez o molestias digestivas y puede aumentar el riesgo de sangrado en personas que toman determinados anticoagulantes. La canela Cassia, consumida en grandes cantidades durante mucho tiempo, puede aportar demasiada cumarina y afectar al hígado. Los suplementos o extractos concentrados requieren mayor precaución.
La mejor manera de aprovechar estas especias es verlas como parte de una alimentación saludable, no como tratamientos. Una dieta equilibrada, actividad física, descanso adecuado y seguimiento médico cuando sea necesario siguen siendo la base para cuidar la salud.