ALIADO ESENCIAL PARA EL EQUILIBRIO INTERIOR

El magnesio es un mineral esencial que participa en numerosas funciones del organismo. Interviene en el funcionamiento normal de los músculos y los nervios, contribuye al metabolismo energético y participa en el mantenimiento de los huesos. Por eso, mantener una alimentación que aporte suficiente magnesio puede formar parte de un estilo de vida saludable.

Sin embargo, conviene evitar las promesas exageradas. El magnesio no es una cura para el insomnio, los calambres, la ansiedad o cualquier otra enfermedad. Cuando existe una deficiencia, un profesional sanitario puede determinar la causa y recomendar la estrategia adecuada.

La mejor forma de obtenerlo suele ser mediante los alimentos. Almendras, semillas de calabaza, frijoles, lentejas, aguacate, espinacas y otros vegetales verdes son buenas opciones para incluir regularmente.

Receta 1: batido de aguacate y semillas

Ingredientes:

½ aguacate pequeño
1 cucharada de semillas de calabaza
1 taza de leche o bebida vegetal sin azúcar
½ banana
Canela al gusto

Preparación:
Coloca todos los ingredientes en la licuadora y procesa hasta obtener una bebida cremosa.

Uso adecuado:
Puedes tomarlo como desayuno o merienda. No es necesario añadir suplementos de magnesio al batido si tu alimentación ya cubre tus necesidades.

Receta 2: ensalada de espinaca y garbanzos

Ingredientes:

1 taza de espinaca fresca
½ taza de garbanzos cocidos
¼ de aguacate
Tomate picado
1 cucharadita de aceite de oliva
Limón al gusto

Preparación:
Lava los vegetales, mezcla todos los ingredientes y aliña con aceite de oliva y limón.

Uso adecuado:
Puede acompañar el almuerzo o convertirse en una comida ligera agregando huevo, pollo o pescado.

Receta 3: avena con almendras

Ingredientes:

½ taza de avena
1 taza de leche
1 cucharada de almendras picadas
1 cucharadita de semillas de chía
Fruta fresca

Preparación:
Cocina la avena con la leche y, cuando esté lista, añade las almendras, las semillas y la fruta.

Uso adecuado:
Es una alternativa sencilla para comenzar el día incorporando diferentes nutrientes, incluido el magnesio.

¿Y los suplementos?

Los suplementos pueden ser necesarios en determinadas situaciones, pero no deberían utilizarse automáticamente. Las cantidades elevadas de magnesio procedentes de suplementos pueden provocar diarrea, náuseas y cólicos abdominales. Además, algunas enfermedades renales requieren especial precaución.

Tampoco todos los tipos de magnesio tienen el mismo efecto gastrointestinal. Por ejemplo, algunas presentaciones como el citrato pueden tener un efecto laxante, por lo que conviene seguir las indicaciones del producto y evitar aumentar la cantidad por cuenta propia.

Si tomas medicamentos, tienes una enfermedad crónica o estás pensando en utilizar magnesio diariamente, consulta con un médico o farmacéutico. La alimentación debe ser la primera opción siempre que sea posible.

El verdadero beneficio del magnesio no está en convertirlo en un remedio milagroso, sino en asegurarnos de que nuestro organismo reciba los nutrientes que necesita mediante una alimentación variada, suficiente y equilibrada.

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