Personas mayores: lo que sí puede ayudar a tu circulación
Con el paso de los años, algunas personas comienzan a notar piernas pesadas, tobillos hinchados, calambres o cansancio después de caminar. Aunque estas molestias pueden aparecer por permanecer mucho tiempo sentado o de pie, también pueden estar relacionadas con problemas venosos, circulación deficiente u otras condiciones que necesitan valoración médica. Por eso, no conviene asumir que todo se debe simplemente a la edad.
La alimentación puede contribuir al cuidado general de los vasos sanguíneos. Nutrientes como la vitamina C, presente en cítricos, guayaba, pimiento y fresas, participan en la formación normal del colágeno. La vitamina E, que encontramos en semillas, frutos secos y algunos aceites vegetales, tiene función antioxidante. También son importantes el folato y la vitamina B12, aunque tomar suplementos sin comprobar una deficiencia no garantiza una mejor circulación.
Receta 1: Ensalada para una alimentación saludable
Ingredientes:
1 tomate
½ aguacate
½ pimiento rojo
Un puñado de hojas verdes
1 cucharada de semillas de calabaza
1 cucharadita de aceite de oliva
Limón al gusto
Preparación: Lava y corta los vegetales, mezcla todo y agrega el aceite y el limón.
Uso adecuado: Puedes consumirla como acompañamiento del almuerzo. No es un tratamiento para las varices, pero aporta fibra, grasas saludables y diferentes vitaminas y minerales.
Receta 2: Batido de guayaba y yogur
Ingredientes:
1 guayaba madura
½ taza de yogur natural
½ taza de agua
2 fresas
Licúa todos los ingredientes hasta obtener una bebida homogénea. No es necesario añadir azúcar.
Uso: Puede tomarse como desayuno o merienda. La guayaba aporta vitamina C, mientras que el yogur proporciona proteínas.
Receta 3: Infusión de jengibre y limón
Añade dos o tres rodajas finas de jengibre fresco a una taza de agua caliente. Déjalo reposar entre cinco y diez minutos y agrega unas gotas de limón cuando se haya enfriado un poco.
Uso adecuado: Tómala como una bebida ocasional, sin considerarla un medicamento para mejorar la circulación.
Además de comer bien, el movimiento es fundamental. Caminar, mover los tobillos, elevar los talones y levantarse periódicamente cuando se permanece sentado ayuda a evitar largos periodos de inmovilidad. Mantener un peso saludable, no fumar, controlar la presión arterial y mantener bajo control la glucosa también forma parte del cuidado cardiovascular.
Hay que tener especial precaución con los suplementos. No existe una vitamina capaz de “abrir las venas” de manera inmediata. Si existe una deficiencia, un profesional puede recomendar el suplemento apropiado y la cantidad necesaria.
Finalmente, si aparece hinchazón repentina en una sola pierna, dolor intenso, enrojecimiento, calor, dificultad para respirar o dolor en el pecho, es importante buscar atención médica urgente. La circulación no debe tratarse únicamente con remedios caseros.
Cuidar las piernas no requiere productos milagrosos. Una alimentación variada, actividad física adaptada, hidratación y controles médicos pueden contribuir mucho más a conservar la movilidad y la calidad de vida.