LA PODEROSA MEZCLA

El ajo, el orégano y la canela son ingredientes habituales en muchas cocinas y, además de aportar aroma y sabor, contienen compuestos que han despertado interés científico. El ajo contiene sustancias azufradas, el orégano aporta compuestos como carvacrol y timol, mientras que la canela contiene cinamaldehído. Sin embargo, que estos componentes tengan determinadas propiedades estudiadas en laboratorio no significa que una bebida preparada en casa pueda curar infecciones, diabetes, hongos o enfermedades respiratorias.

Aun así, pueden utilizarse de manera moderada como parte de una alimentación variada. La clave está en no convertir una receta casera en sustituto de un tratamiento médico.

Receta 1: Infusión de ajo, orégano y canela

Ingredientes:

1 diente pequeño de ajo
½ cucharadita de orégano seco
1 trozo pequeño de canela
1 taza de agua
Miel opcional

Preparación:
Hierve el agua con la canela durante unos minutos. Apaga el fuego, incorpora el ajo machacado y el orégano, tapa y deja reposar entre cinco y diez minutos. Cuela antes de beber y añade una pequeña cantidad de miel si deseas suavizar el sabor.

Uso adecuado:
Puedes tomar una taza ocasionalmente, preferiblemente después de comer si el ajo te causa molestias digestivas. No es necesario consumirla diariamente durante largos periodos.

Receta 2: Aderezo de ajo y orégano

Ingredientes:

1 diente de ajo finamente picado
1 cucharadita de orégano
2 cucharadas de aceite de oliva
Unas gotas de limón
Pimienta al gusto

Preparación:
Mezcla todos los ingredientes y utiliza el aderezo sobre ensaladas, vegetales cocidos, pollo o pescado.

Uso adecuado:
Esta es una forma sencilla de incorporar estos ingredientes a la alimentación sin preparar concentrados. Si tienes gastritis, reflujo o sensibilidad digestiva, utiliza poca cantidad de ajo.

Receta 3: Leche tibia con canela

Ingredientes:

1 taza de leche o bebida vegetal
¼ de cucharadita de canela de Ceilán
Una pequeña cantidad de miel, opcional

Preparación:
Calienta la bebida sin necesidad de hervirla y añade la canela.

Uso adecuado:
Puede consumirse como bebida reconfortante por la noche, dentro de una alimentación equilibrada.

Es importante no aplicar ajo, canela u orégano concentrados directamente sobre la piel, especialmente sobre heridas, mucosas o zonas irritadas, porque pueden provocar quemaduras o dermatitis. También deben tener precaución quienes toman medicamentos anticoagulantes, medicamentos para controlar la glucosa o la presión arterial, ya que algunos suplementos o cantidades concentradas de estos ingredientes podrían interferir con determinados tratamientos.

La canela cassia contiene más cumarina que la canela de Ceilán, por lo que conviene evitar cantidades elevadas y un consumo prolongado de preparados concentrados.

En conclusión, ajo, orégano y canela pueden formar parte de recetas saludables y aportar sabor y diversos compuestos vegetales. Su verdadero valor está en utilizarlos con moderación dentro de una dieta variada, no en atribuirles propiedades milagrosas. Si existe una infección, una enfermedad crónica o síntomas persistentes, lo más seguro es buscar orientación profesional y utilizar los tratamientos indicados.

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